Rechazo al acuerdo anunciado por el Gobierno

La pandemia provocada por el Covid-19 ha sumido ya a nuestro país en una profunda crisis económica, cuyos efectos directos sobre ciudadanos y empresas no han hecho más que empezar a manifestarse.

En este contexto, el Instituto de la empresa Familiar y las Asociaciones Territoriales de Empresa Familiar quieren manifestar su rechazo al acuerdo anunciado ayer por el PSOE, Unidas Podemos y EH Bildu para derogar la reforma laboral.

Más allá del alcance de la rectificación por el propio Gobierno, resulta incomprensible que se haya negociado una cuestión de semejante importancia fuera del adecuado marco político y, sobre todo, a espaldas de los agentes sociales y de las empresas. Máxime, cuando desde el comienzo de esta crisis todos hemos demostrado nuestra responsabilidad, compromiso y capacidad para llegar a acuerdos para salvar el mayor número posible de puestos de trabajo.

La derogación de la reforma laboral tendría unos efectos muy negativos para el empleo y la recuperación económica. Además, desde las instituciones comunitarias sería considerada un tremendo paso atrás y pondría en serio riesgo el imprescindible apoyo que en estos momentos necesita nuestro país por parte de Europa.

Cualquier medida que se tome en el ámbito de las relaciones que rigen el mercado laboral ha de ser fruto de un acuerdo político y social amplio y su foco debe estar inevitablemente puesto en el largo plazo y no puede ser una moneda de cambio para facilitar la votación de un acuerdo puntual en el Congreso.

Restaurant 7 Portes: “Estas semanas han sido muy duras, pero la empresa familiar sabe adaptarse y sobrevivir”

El “Restaurant 7 Portes”, referente gastronómico de la ciudad de Barcelona y reconocido internacionalmente, es una empresa familiar liderada por Francisco Solé Parellada y vinculada a su familia desde hace más de 200 años. “El momento del cierre a causa de activarse el estado de alarma fue uno de los momentos más duros de nuestra vida”, afirma. “Yo nací en el restaurante y forma parte de mis vivencias”.

Ahora, preparados ya para la reapertura, todas estas semanas han servido para pensar “sobre lo que hacemos y cómo lo hacemos. Y también cómo lo haremos a partir de ahora”. Un proceso en el que ha participado toda la familia y el equipo del restaurante. Pese a las dificultades, explica Francisco Solé, el proceso ha sido “muy alentador”.

Para el propietario del restaurante, las empresas familiares saben adaptarse y sobrevivir, “por eso ya tenemos preparada la apertura en función de la evolución de la situación”.

TV3 ha pulsado la opinión de ASCEF sobre la situación de la empresa familiar en la crisis del COVID-19

El programa ‘Planta Baixa’, de TV3, ha dedicado una parte del programa a hablar de la situación de la empresa familiar en Catalunya en relación con la actual pandemia y ha recabado la opinión de ASCEF como entidad representativa de este colectivo empresarial. Amadeu Jori, presidente de ASCEF, ha destacado el peso de la empresa familiar en la economía «ya que si la empresa familiar no funciona, la rueda de la economía se para y el país se desmorona”. Jori señaló también que el 2020 «será un año muy duro”, ya que según datos oficiales «durante la pandemia el 86% de las empresas han visto reducida su actividad, y el 42% de éstas en caídas superiores al 60%”.

ASCEF es una entidad constituida en 1998 y formada por más de 100 empresas representativas del tejido empresarial catalán. Las entidades que la forman tienen un papel relevante en la economía del país al estar comprometidas con la generación de riqueza, la ocupación laboral, el territorio y la sostenibilidad. La crisis causada por el COVID-19 no ha hecho sino reforzar este compromiso con la ocupación, la sostenibilidad y el bienestar de la sociedad.

La ASCEF afirma que tras el COVID-19 se abrirá un nuevo escenario en el que las industrias competirán más por calidad que por precio

La Asociación Catalana de la Empresa Familiar (ASCEF) considera que, tras el Covid-19, las empresas familiares del sector industrial tienen la oportunidad de posicionarse en aquellos mercados más exigentes en los que se valora más la fiabilidad y la calidad que el precio. En un encuentro online organizado por las asociaciones de empresas familiares de Navarra (ADEFAN), Euskadi (AEFAME) y Cataluña (ASCEF) los empresarios coincidieron en señalar que estas oportunidades aparecerán “siempre y cuando la industria se prepare para este nuevo escenario”.

Para el presidente de ASCEF, Amadeu Jori, «en los últimos 30 años, el sector industrial en España siempre ha sido el `patito feo´ de la economía y no se ha tenido en cuenta su valor estratégico, relegándolo por detrás del sector servicios. La actual crisis ha puesto de manifiesto lo importante que es para un país tener una industria competitiva y moderna”.

En este encuentro, que forma parte del ciclo “La empresa familiar comparte” que organizan conjuntamente 18 asociaciones territoriales de todo el país que aglutinan a 1.200 empresas, actuaron como ponentes Javier Ormazabal, presidente de Velatia; Javier Riera-Marsá, CEO de Radar Process (Grupo Coemba) y el presidente y consejero delegado de Lizarte, Óscar Huarte.

Los empresarios coincidieron en señalar que la previsión a la hora de asegurar la liquidez de la empresa, la apuesta por la internacionalización y la aplicación flexible de ERTE eran factores claves para asegurar la continuidad de la idea de negocio. “Tenemos que aprender a movernos de otra manera y conceder un nivel de autonomía altísimo a nuestra gente”, apuntó a este respecto el presidente de Velatia. Igualmente, a lo largo del debate surgió también la cuestión de las inversiones. Algo para lo que el CEO de Radar Process consideró imprescindible el plazo y la confianza, elementos que solo serán posibles cuando se disponga de una vacuna.

Sobre la situación en la que pueden quedar las cadenas de suministro mundiales, los participantes se mostraron optimistas en torno al papel que puede desempeñar la industria española. “De esta crisis saldrán muchas oportunidades y hay que estar preparados”, dijo Javier Riera-Marsá. Un argumento compartido por Javier Ormazabal para quien se va a acelerar el proceso que ya existía en torno a si resultaba idóneo la concentración de proveedores. “España tiene la ocasión de posicionar su industria en algunos campos en los que hemos venido trabajando desde hace años ya que se va a poner en valor más la fiabilidad y la calidad que el coste”, comentó.

Para Riera-Marsá, “la industria española debe apostar por la reconversión, con el fin de no tener que depender tanto del exterior en productos necesarios ante una situación similar a la que estamos sufriendo”.

Por último, preguntados sobre las políticas activas que debiera llevar a cabo la Administración española para ayudar a las empresas en su proceso de reactivación, Óscar Huarte demandó ayudas a la inversión, a las nuevas alianzas empresariales que puedan surgir o al mantenimiento o al aumento del empleo. En ese sentido, “la Administración debiera considerarnos como unos aliados necesarios que tienen el propósito de generar valor”, sentenció en referencia a la visión a largo plazo, el compromiso con los trabajadores o la solvencia que siempre ha demostrado y caracterizado a la empresa familiar.

Ante la crisis, 8 de cada 10 empresarios familiares confían en su capacidad para crear nuevas oportunidades

Manuel Bermejo, reconocido experto en empresa familiar y fundador de The Family Advisory Board (TFAB), presentó la semana pasada los resultados de una encuesta realizada a más de cien empresas familiares en un encuentro online organizado por ASCEF con los empresarios de las asociaciones de Catalunya, Baleares, Asturias y Navarra. En este sondeo, el 81% de los encuestados manifestó su confianza en tener capacidad para crear nuevas oportunidades y el 54% afirmó haber modificado sus políticas a largo plazo ante la crisis económica generada por el Covid-19.

En este estudio también se refleja que el 44% es consciente de la necesidad de redefinir sus escenarios de crisis, al tiempo que el 38% cree que debe analizar mejor su mapa de posibles riesgos futuros.

En cuanto a la vuelta a la normalidad, el 46% de los encuestados creen que la recuperarán en un periodo que oscila entre 2 y 3 meses, mientras que el 29% cree que tardará por lo menos un semestre.

En este contexto, Bermejo recomienda a los empresarios que empiecen a identificar aquellas acciones que les puedan permitir salir fortalecidos en la crisis actual y les anima a que sean capaces de repensar la estrategia corporativa para esa nueva normalidad, evolucionando el modelo de negocio y preparando ya un escenario de cierre del ejercicio 2020.

Para Bermejo, el empresario familiar debe también mejorar el gobierno corporativo de sus empresas y reforzar el consejo de familia para asegurar la cohesión ante la toma de decisiones difíciles, cuidando también la colaboración multigeneracional.

El fundador de TFAB, ante la situación actual, señala la importancia de potenciar y cuidar al equipo humano de las empresas, tanto en la aplicación de medidas higiénico-sanitarias como en practicar políticas de salud entre los trabajadores y ser empáticos con la situación.

En opinión de Manuel Bermejo, “es tiempo de personas, de valores y de organizaciones comprometidas”.

La ASCEF y el Instituto de Empresa Familiar reiteran su compromiso con el empleo, la sostenibilidad y el bienestar

La ASCEF, una entidad constituida en 1998 vinculada al Instituto de la Empresa Familiar (IEF) y formada por más de 100 empresas representativas del tejido empresarial catalán, reitera su compromiso con el empleo, la sostenibilidad y el bienestar de la sociedad en esta crisis a causa del COVID-19. En un vídeo institucional se pone de relieve el papel de la empresa familiar ante la pandemia manteniendo la actividad siempre que ha sido posible y aplicando las medidas de seguridad necesarias para proteger a los trabajadores; poniendo su capacidad productiva al servicio del gobierno y utilizando sus redes internacionales y capacidad logística para el transporte de materiales médicos. Las empresas familiares han llevado a cabo también donaciones altruistas para intentar paliar algunas de las dificultades sobrevenidas en todo este proceso.

Las empresas familiares del conjunto del país que forman parte de las diferentes territoriales vinculadas al IEF han expresado también su voluntad de reinventarse y adaptarse a esta nueva normalidad con el objetivo de mantener y recuperar el empleo y de seguir contribuyendo a la mejora de la situación general.

Pese a las dificultades, la mitad de las empresas familiares logran reducir la caída de empleo por debajo del 20%

En el informe del Banco de España hecho público hoy, en el que ASCEF ha participado recabando la opinión de sus asociados, se indica que el 86% de las empresas familiares manifiestan haber visto reducida su actividad y el 42% con caídas superiores al 60%. Casi un tercio de las empresas encuestadas ha manifestado que sufrirá una caída del beneficio por encima del 80%. A pesar de ello, casi la mitad de ellas ha conseguido reducir la caída del empleo por debajo del 20%.

Los empresarios familiares valoran las medidas del Gobierno como insuficientes, aunque las mejor valoradas son las facilidades para ajuste temporal de empleo, las líneas especiales de financiación (ICO), las Líneas de avales y garantías públicas y el aplazamiento de deudas tributarias.

El Banco de España estima que la perturbación sobre la actividad y el empleo de este año “serán muy severas” pero que se verán atenuadas hasta cierto punto por las medidas orientadas a la provisión de liquidez y rentas a corto plazo. Según estos cálculos, el déficit público de 2020 podría situarse en una horquilla comprendida, aproximadamente, entre el –7% y el –11% del PIB. Por su parte, la deuda pública se situaría este año en niveles comprendidos entre el 110% y más del 120% del PIB aproximadamente.

Los socios de ASCEF, al servicio de la sociedad ante la pandemia del COVID-19

Abril 2020.- En una situación como la actual, son muchas las empresas que se convierten en aliadas de los colectivos más expuestos al virus y que actúan para dar apoyo a los ciudadanos más vulnerables. La empresa familiar, especialmente comprometida con su entorno, es también un ejemplo:

La farmacéutica Almirall ha puesto en marcha un plan de acción con diversas medidas para dar respuesta al COVID-19 y apoyar a los profesionales sanitarios, como por ejemplo la donación de equipos de protección (mascarillas, guantes y batas, entre otros) y la donación de cremas tópicas para reducir la piel seca y dañada debido al uso prolongado de mascarillas y desinfectantes. También ha reacondicionado de forma parcial las instalaciones de producción para fabricar geles antibacterianos y colaborará junto con la Fundación Leitat para desarrollar respiradores fabricados por medio impresiones 3D destinados a hospitales y unidades de cuidados intensivos.

En el caso de Girbau, la empresa de soluciones integrales de lavandería profesional, ha cedido al Hospital Clínic de Barcelona una lavadora portátil para apoyar a la tarea de limpieza y desinfección de tejidos. La maquinaria permite lavar y desinfectar cada día hasta 720 kilos de ropa de personal médico, como también hacer pruebas de comportamiento de materiales al lavado.

La compañía dermocosmética MartiDerm ha hecho una donación a la Cruz Roja de 2.500 unidades del Kit de apoyo dermatológico MartiDerm Covid-19, compuesto con tres productos: un gel desinfectante hidroalcohólico, una crema de manos intensiva y tres parches de crema para piernas cansadas.

Por su parte, Cacaolat, empresa de la cual Damm es propietaria del 50%, ha donado 60.000 botellas de batidos de cacao y leche a diversas organizaciones para contribuir a paliar los efectos de esta situación y agradecer al personal sanitario los esfuerzos que realizan. Las donaciones se han realizado a asociaciones como el Banco de los Alimentos, la Cruz Roja, Cáritas, el Colegio de Médicos de Barcelona y diversos colectivos de centros hospitalarios.

Carolina Herrera, propiedad del grupo Puig, ha adaptado su línea de producción de sastrería en Vacarisses para confeccionar batas y mascarillas para centros sanitarios y la industria alimentaria.

Puedes consultar otras muestras de solidaridad y buenas prácticas de los socios de ASCEF.

Ante las crisis, las empresas familiares tienen más capacidad de adaptarse y demuestran la fuerza de un liderazgo unido

Abril de 2020.- La pandemia del Covid-19 está derivando en una crisis ante la cual las empresas familiares tendrán un papel clave dada la importancia cuantitativa en la economía, ya que suponen el 88% de la totalidad de las empresas privadas, contribuyen en el 69% del Valor Añadido Bruto (VAB) y generan el 76% de los puestos de trabajo. Ante la coyuntura actual, las empresas familiares toman decisiones para adaptarse y pivotar sus negocios en este contexto.

El espíritu familiar de las empresas, según Pilar Marquès, directora de la Cátedra Cámara de la Empresa Familiar en la Universitat de Girona, una de las cinco cátedras en Catalunya impulsadas por la ASCEF, aporta unas características que no se dan en otras empresas como la unidad de liderazgo, la experiencia acumulada por los años y las generaciones anteriores y la capacidad de adaptarse y de encontrar recursos ante los problemas.

Ante las circunstancias actuales, la dificultad del entorno reduce las diferencias posibles entre los miembros de las familias y moviliza a los propietarios familiares hacia cambios en la empresa para soportar los obstáculos. “Los propietarios consideran su empresa como más que una inversión, y son capaces de tomar decisiones que financieramente no son las óptimas, pero social y emocionalmente son las que mantienen su responsabilidad y su orgullo de ser empresarios”, explica Marquès.

En la empresa familiar, los propietarios perciben más personalmente la responsabilidad de sus decisiones”, añade, a la vez que “las dificultades despiertan más el espíritu de lucha y de resiliencia que en las empresas no familiares”.

La experiencia acumulada en las empresas familiares a lo largo de diversas generaciones proporciona una buena detección estratégica: ayuda a entender mejor el entorno y la magnitud ala que se enfrentan, como también las posibles soluciones. La empresa familiar, además, es capaz de encontrar soluciones a sus limitaciones y tienen ventajas para mover sus recursos para asignarlos a nuevas funciones.

La ASCEF apoya la iniciativa #estoNOtienequePARAR

La Associació Catalana de l’Empresa Familiar (ASCEF) apoya la plataforma #estoNotienequePARAR, una iniciativa impulsada por más de 2.000 compañías que, junto a Mercadona, forman una Cadena Agroalimentaria Eficiente y que tienen como objetivo poner en valor a empresas y trabajadores que, en estos momentos están haciendo “lo que toca para que la rueda de la economía no pare”.

La iniciativa considera que es necesario seguir trabajando para que, finalizada la pandemia, el país “despegue económica y socialmente más rápidamente.

La plataforma da a conocer historias inspiradoras tanto de personas individuales como de empresas y difunde información para apoyar y reconocer el trabajo que todos ellos realizan.

Si necesitas más información contacta con nosotros ascef@ascef.com